BALAGUER, Alex

BALAGUER , Alex ( Barcelona 1968 )

Àlex Balaguer ya desde la infancia reproducía a lápiz los vehículos más emblemáticos de la marca de Maranello.

Autodidacta en el mundo del arte, decidió un día unir sus grandes aficiones: el automovilismo y la pintura. Y cómo no, automovilismo es Ferrari, protagonista de la mayoría de sus cuadros, sobre todo de Fórmula 1.

Su formación técnica imprime una gran fidelidad a los modelos que reproduce. Trabaja con óleo, y pintar Ferraris supone utilizar el color rojo, un color muy gratificante por las enormes posibilidades cromáticas que ofrece. Ha realizado numerosos encargos de todo tipo de vehículos que un día se tuvieron y de los que sólo queda un entrañable recuerdo.

El decano de los Galeristas en Barcelona escribió lo siguiente por y ara el artista:

“… BALAGUER – La figuración como excusa. A continuación escribe: El mundo del arte es fascinante, lleno de color, de pasión y de contradicciones. El arte es documento, denuncia y también ilusión.

El arte empuja a explorar y buscar mercados fuera de lo convencional. En este camino Alex BALAGUERE encuentra, en sus temáticas de coches, su manera de decir. El talento de este joven pintor impresiona por su constante búsqueda de una obra fresca, sobria y testimonial. Sus pinceles atraviesan las telas con un rigor y una elegancia digna de un gran maestro.

Soy un seguidor más de la obra de este artista. y En su contemplación, la sorpresa de sus propuestas me llevan permanentemente a la sugerencia, que lo que busco detrás de las manifestaciones artísticas, puesto que creo que es una fórmula para mantener vivo al mundo que se abre después de que el objeto haya sido atrapado por la vista. El espacio de la memoria y de los sueños  mantiene siempre en vilo la esperanza y activa las ilusiones. 

Sus obras realizadas con gran valentía, reflejan la gran riqueza de texturas  y matices que se pueden conseguir mediante un tratamiento atrevido y directo, que potencia de una forma evidente el componente expresivo. El tema central, la figuración, utilizando los coches como excusa  se ve sometida  a fuertes tensiones sin caer en el efecticismo, acercándonos a su mundo dotado de una fuerte carga emotiva. En algunos casos la figuración se muestra plena de apariencia formal, introduciéndose en un fenómeno dramático cercano al gesto, a la síntesis expresiva, que evoca un espacio psicológico en el cual la ilusión domina este particular…”