AMANCIO Gonzalez

AMANCIO Gonzalez ( Leon 1965 )

El Escultor leonés Amancio González se ha convertido en un artista de proyección internacional. Ya no es una casualidad, ni una intervención puntual, ahora Amancio viaja constantemente a otras tierras, a otros países, para dejar en ellos muestra de su gran capacidad artística.

El último evento internacional al que ha asistido ha tenido lugar en Turquía, un país que según él está viviendo un momento importante. “… Económicamente funcionan mejor que nosotros y están intentando acercarse a Europa a través de la cultura. Yo ya he participado en varios eventos de esta clase allí, pero el último ha sido muy importante. Fue el I Simposio Internacional de Escultura, que se celebró en Iskenderun. Turquía. Es una ciudad muy industrial que está renovando completamente sus alrededores, sobre todo su puerto y sus playas…”.

Amancio participó en el Simposio junto a una docena de artistas de varias nacionalidades, franceses, ingleses, rumanos y de algunos países americanos. “… Cada uno -explica- presentó un proyecto y los que fuimos seleccionados viajamos a Turquía para realizarlo. Colaboraron con nosotros los estudiantes de Bellas Artes, con lo que la realización pudo hacerse en un corto espacio de tiempo…».

El proyecto de Amancio González, titulado “Return”, fue creado en hierro, dejando a un lado la talla en piedra o en madera habituales del artista. “… Una escultura de estas características no podía hacerse de otra manera. Tiene más de cinco metros de altura y está basada en el regreso a su tierra de una persona que ha estado ausente durante mucho tiempo. El Regreso representa a el hombre que camina en el aire, viene de lejos, del otro lado del mar empujado por el viento, se apoya en todo aquello que un día almacenó en su corazón. El hombre que camina regresa por fin a casa para quedarse y el círculo se cierra…”.

El espacio asignado a la escultura de Amancio está situado a orilla del mar, entre palmeras y mirando a occidente. Allí se recorta ante el horizonte una figura humana en movimiento realizada a base de soldaduras de pequeños fragmentos metálicos, una técnica que el artista ha empleado ya en algunas obras realizadas en los años noventa del pasado siglo. El protagonista apoya un píe en la poderosa estructura de la monumental escultura, mientras el otro se mantiene sobre un cubo metálico ingrávido. “… Se supone -nos dice Amancio- que en la nada que hay debajo de ese cubo están las vivencias, los sueños, las sensaciones y las emociones que el personaje conserva de su vida anterior, cuando habitó estos lugares a los que ahora regresa…”.